martes 28 de octubre de 2008

Sangre chalateca está en Afganistán

» Kevin Galdámez es parte de las tropas que pelean en ese país del centro de Asia (click para ver articulo)
"Creo que lo que más hace falta son las cosas pequeñas de la vida diaria. Me hace falta desde comer pepita (semilla de ayote), `el chicle chalateco´, hasta caminar una cuadra para comprar unas cuántas pupusas", afirma Kevin Galdámez, un salvadoreño que presta servicio militar en el ejército de Estados Unidos en Afganistán.




"Con el hecho de sentarme en la esquina cerca de mi casa y hablar con los cheros, ya se me hacía una diversión", relata Galdámez de 24 años, mientras recuerda su vida en la ciudad de Chalatenango.

Este joven soldado nació en 1984 en San José, California, del matrimonio de dos inmigrantes salvadoreños Tito Galdámez y Mirna A. Galdámez, ambos originarios de El Carrizal, Chalatenango.
Sin embargo, a pesar de haber nacido en Estados Unidos, su niñez y adolescencia transcurrieron en las empedradas y polvorientas calles de la ciudad de Chalatenango en los años 80.
Su padre en Estados Unidos sentía añoranza de su tierra natal y decidió regresar a El Salvador.
"(A él) no le parecía la idea de vivir en un país que se le hacía extraño", comenta el soldado que se desempeña como mecánico estructural de aviones.
Galdámez, que en ese entonces tenía dos años, se quedó junto a su madre, pero acabó viniendo con ella a tierras salvadoreñas.
El matrimonio Galdámez decidió instalarse en la cabecera departamental de Chalatenango, donde crecería Kevin junto con sus otros dos hermanos, que nacieron en El Salvador.
Regreso
El tiempo pasó y cuando Kevin tenía quince años y cursaba su primer año de bachillerato, un tío que residía en Estados Unidos visitó El Salvador.
Conoció al joven y al saber que tenía la nacionalidad estadounidense le ofreció que viviera con él en Hartford, Connecticut, para que finalizará sus estudios.
"Mis padres, con un poco de sentimiento aceptaron la propuesta", relata Galdámez. "Siempre supe que tarde o temprano yo iba a regresar (a Estados Unidos) ya que nací en California", comenta el soldado salvadoreño.

"La decisión cayó prácticamente en mis manos. Personalmente creo que no pudo haber llegado en mejor tiempo, aunque mi madre nunca estuvo de acuerdo", asevera Galdámez.
Estudió su bachillerato en la escuela secundaria de Hartford, Connecticut, desde el décimo grado, y gracias a su rendimiento académico, que hasta le permitió trabajar como tutor de matemáticas, obtuvo una beca para estudiar en la Universidad de Connecticut, donde estudió ingeniería estructural.
Sin embargo, debido a los problemas económicos decidió dar un receso a sus estudios universitarios e ingresó a la Fuerza Aérea de Estados Unidos en 2007.
Galdámez relata que le ha impactado la pobreza del pueblo afgano, un país ubicado en el centro de Asia, con tierras áridas debido a la falta de lluvia y los inviernos fríos por sus muchas montañas.
"En estos momentos añoro a los Estados Unidos, porque sé que ahí tengo mis cosas y tengo mis amigos, mi rutina y vida. Y sé que con eso estoy más cerca de estar en El Salvador", finaliza Galdámez.

1 comentarios:

Alma Lopez dijo...

Soy la autora del artículo publicado para El Diario de Hoy de El Salvador porque no ha dado ni siquiera el crédito a la empresa. Esa es una violación a derechos de autoir